¿Es malo pagar por sexo?

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wallet with a condom

Image courtesy of Vichaya Kiatying-Angsulee / FreeDigitalPhotos.net

Obtuve su atención, ¿verdad? Este título surgió mientras buscaba podcasts interesantes para escuchar, usando el aplicativo Listen en mi teléfono Android. Definitivamente me picó la curiosidad, y resultó ser un buen descubrimiento, así que quise compartirlo con los millones de lectores de mi blog.

El podcasd es de NPR sobre un debate al estilo Oxford patrocinado por Intelligence Squared realizado el 21 de abril de 2009 en Nueva York. Organizan debates y utilizan un sistema de votación electrónica para encuestar a la audiencia antes y después del debate. Determinan el equipo ganador a base del cambio entre las dos votaciones.

Intelligence Squared tiene otros debates, más de cincuenta al momento que escribo este artículo. No todos me interesan, pero siempre es bueno encontrar un sitio en la Red con contenido relevante.

Me gusta pensar que las personas pueden usar el Internet para algo más que porno y la Annoying Orange. ¡Dios nos libre de aprender algo o de entender una perspectiva diferente mientras nos entretenemos!

IT’S WRONG TO PAY FOR SEX from Intelligence Squared U.S. on Vimeo.

Encontré el debate muy intersante y disfruté las habilidades de los participantes, así como el estímulo intelectual de analizar los argumentos desde ambos puntos de vista.

En mi opinión el equipo a favor de la moción (los que dicen que es malo pagar por sexo) distorcionó la discusión, aunque tengo que reconocer que de manera muy hábil pues su estrategia polarizó la audiencia y les ganó el debate.

El equipo en contra de la moción (los que dicen que no está mal pagar por sexo) trataron de mantener una perspectiva más balanceada , pero fracasaron en su intento de persuadir a la audiencia a considerar otras premisas, frustrados por el grupo contrario que se valió de varias tácticas para controlar las premisas del debate. Forzaron el debate hacia la prostitución, el abuso sexual de menores, violaciones y el tráfico humano. El antropólogo Lionel Tiger, desenmascara esta estrategia de sus contrincantes genialmente, y la cataloga como “metodológicamente inapropiada”.

Considere los siguientes ejemplos:

1. Le pago a un pianista para que toque para mí.

2. Le pago a un pianista para que toque para mí. El pianista nunca quiso ser pianista. De niño fue objeto de maltrato físico y sicológico por parte de sus padres y maestros, quienes le obligaron a convertirse en pianista en contra de su voluntad. Más tarde fue vendido como esclavo a un millonario narcotraficante, que lo mantiene cautivo y amenaza con matarlo si trata de escapar, o si no toca cuando y dónde se le ordena. Además retiene unilateralmente una cantidad arbitraria de las ganancias de cada concierto fungiendo como su agente.

¿Son estas dos situaciones equivalentes?

¡Para mí son dos situaciones completamente distintas! En una soy un amante y patrocinador de la música. En la otra soy un despiadado e inescrupuloso patrocinador de la explotación infantil y el tráfico humano… y de la música.

Si pago a un pianista para que toque para mí, estoy actuando de buena fe. Todas las partes deben tener capacidad legal y actúan de manera voluntaria. Puedo cancelar, el pianista pudiera no presentarse. Podría perder mi depósito, o me tendrían que devolver mi dinero. No estoy cometiendo un crimen, ni soy cómplice de ningún crimen.

No creo que sea justo ni preciso legislar para prohibir la contratación de pianistas, porque la demanda de los amantes de la música provoque que los padres obliguen a sus hijos a ser pianistas, y exista un tráfico ilegal de músicos profesionales esclavos. Esto bien podría ser cierto, pero es un asunto totalmente diferente.

Ahora bien, en mi caso no lograron cambiar mi modo de pensar.  Sigo pensando que no hay problemas en pagar por sexo si ambas partes tienen capacidad legal y lo hacen de manera privada y voluntaria. También pienso que el otro equipo tiene toda la razón dentro del marco de sus argumentos, pues se mantuvieron exclusivamente dentro de premisas donde excluyen la capacidad legal y excluyen la acción libre y voluntaria.

Me impresionó la manera magistral como el grupo ganador ignoró o ridiculizó las premisas que hubieran moderado el debate. Creo que Sun Tzu estaría de acuerdo conmigo cuando digo que el grupo ganador supo posicionarse en un terreno donde perder era imposible y por consecuencia ganar era inevitable.

Recordemos que el moderador del debate lo dice al principio. El ejercicio se trata de ganar el debate.

Me parece que ganar un debate, como ganar una elección, no se trata de hacer el mejor análisis, tener los mejores argumentos, plantear las premisas más justas o proponer las mejores soluciones. Se trata únicamente de convencer a la mayoría de que vote por tí porque sienten que tienes razón (o quieren que tengas razón) basado en premisas simples y simpáticas.

¿Que piensa usted?

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